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Conferencias |
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NIÑEZ Y SUFRIMIENTO EN LA SOCIEDAD DEL SIGLO XXI Lic. Jorge Garaventa
¿Hay alguna característica específica en los niños del siglo xxi que
amerite el título de esta conferencia?. Probablemente no, pero sin duda se
han agudizado algunas contradicciones que han traído como consecuencia que
algunas cuestiones que pertenecían al ámbito de lo privado., por ende de lo
individual, de lo solitario, hoy sean materia de interés y derecho público. Agudizada hoy hasta extremos indecibles, la pobreza, la niñez abandonada y
golpeada, la prostitución infantil- juvenil, eran invariantes obligadas. Cada
una era difícilmente posible sin las otras. Era suficiente entonces, encarar
a fondo una solución a la injusticia social para que los males cesaran y la
infancia volviera a ser la isla de la fantasía. El noble y el villano comenzaron a asomar al mundo como sujetos del
execrable delito de convertir en un infierno la vida de l@s niñ@s. Otro ejemplo aberrante es el de los niños con síndrome de Down, a quienes, con el fin de ahorrarles el sufrimiento de una vida discapacitada se los sometía a una horrible muerte al ser arrojados desde lo alto de la montaña. Y por supuesto la educación se ha llevado el premio mayor en este tipo de
excesos persiguiendo, claro está, el superior interés del niño. ¿Quién no recuerda los golpes del puntero sobre la cabeza o los dedos, el
tirón de orejas, mantenerse parado durante horas o arrodillarse sobre maíz? Y ¿qué decir del "ya vas a ver cuando venga papá" El autodenominado especialista en educación, Jaime Barilko, reivindicaba
hace un tiempo la violencia física y psicológica hacia la niñez como uno de
los pilares de la educación: " hoy los maestros no hacen nada, decía, en
mis épocas, cuando un chico se mandaba una macana se llamaba a los padres, y
ahí nomás, delante del maestro le encajaban un coscorrón."(humillación y
violencia) En un programa de Magdalena Ruiz Guiñazú, hoy abanderada de los derechos humanos decía hace unos años el columnista Carlos Burone: " Siempre recuerdo como un ejemplo de lo que debe ser la educación cuando había que formar fila en silencio para salir de la escuela. A veces se escuchaba una risita y enseguida el ruido seco de un cachetazo. Cuando salíamos, los dedos marcados en la cara señalaban al indisciplinado. Era duro, pero no hay dudas de que no lo volvía a hacer, no como hoy que se le ríen en la cara a los maestros." La letra con sangre entra es finalmente otro de los símbolos de esta
violencia consensuada socialmente. Mucho de esto, bueno es decirlo, ha cambiado solo en las formas y constituyen prácticas secretas, no dichas, vergonzantes, de la cultura educativa y social. Pero si hay algo que está mas en relación con el sufrimiento y la niñez
del siglo XXI es el develamiento del abuso sexual y el incesto contra la hija
niña. Se vuelve imprescindible entonces descifrar qué sucede en el psiquismo de las criaturas que son abusadas en la infancia, qué consecuencias psíquicas se producen en la adultez, qué sucede en el aparato psíquico de los testigos del abuso y qué pasa en la mente de los abusadores. Descifrar estas incógnitas nos lleva directamente al tema de la violencia de la desmentida en el abuso sexual contra menores. Cuando digo desmentida me refiero a un mecanismo psíquico a través del cual desconocemos algún aspecto de la realidad con el que no queremos o no podemos enfrentarnos. En su Diccionario de Psicoanálisis Laplanche y Pontalis definen a la renegación o desmentida como un mecanismo de defensa consistente en que el sujeto rehúsa reconocer la realidad de una percepción traumatizante. Se trata de un mecanismo psíquico útil en algunos casos. Todas las defensas lo son, según el grado, el momento y la frecuencia con que las usemos en las diferentes etapas de nuestras vidas, en tanto nos ayudan a enfrentar ansiedades y conflictos cotidianos. Pero, si alguno de esos mecanismos se utiliza en demasía, el psiquismo se daña." Cuando un delito-abuso es perpetrado hay toda una maquinaria de complicidades y silencios que se pone en marcha para evitar que la víctima hable o sea escuchada. Un ejemplo fresquito lo tenemos hoy con el caso Grassi, donde cuatro estudios de abogados, de los mas poderosos del país, enfrentan y denostan impiadosamente en los medios y en los tribunales a dos menores casi indigentes, o al menos pauperizados, y sin asistencia legal. Detengámonos aquí: el abuso sexual en cualquier grado, produce daño
psicológico severo. Cuando digo cualquier grado, me refiero también a la
tentativa. De cómo el niño haya reaccionado depende también la
reestructuración psíquica. He dejado para el final el mas oculto y negado de los delitos contra la
niñez, cuya frecuencia y extensión es bastante mayor que los bien
intencionados pueden suponer. Traduzcamos, por un momento, todos estos horrores en sufrimiento de los niños y las niñas y preguntémonos, a partir de allí, como se construye, con esta niñez una sociedad feliz y esperanzada en el futuro.
Monzón Isabel: Violencia de la desmentida. Abuso sexual contra menores- Actualidad Psicológica. 1997. Giberti Eva y otros: Incesto paterno filial- una visión multidisciplinaria. Editorial Universidad 1998 Toda la bibliografía es argentina.
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