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LA MEDICINA TIBETANA Y SU APLICACIÓN EN LAS PATOLOGÍAS VERTEBRALES

Lic. Rubén Alberto Pistacchia
Kinesiólogo - Fisiatra
Facultad de Medicina U.B.A.
Pistacchia@aol.com

BREVE RESEÑA HISTÓRICA:

¿DÓNDE Y CÓMO NACE LA MEDICINA TIBETANA?
Hace 6500 años, en Grecia, fuente histórica de nuestra medicina occidental, aparecía un personaje de gran renombre y de indudable trascendencia, conocido con el nombre de Centauro Quirón. Sabemos que el Centauro es un ser mitológico mitad hombre y mitad caballo. Creemos que esta visión surge de los primeros hombres que aparecieron a caballo donde éste era desconocido.
Quirón sería, pues, simplemente, un hombre que andaba a caballo, pero lo que lo hizo famoso fue su conocimiento de la medicina. Era un "periodenta" como luego se llamó en Atenas a los médicos que recorrían los distintos pueblos ejerciendo su profesión.
Quirón (término de origen griego; "quiro" significa mano; de allí otros como quiropráxia, quiromancia, quirófano, entre otros) era un médico, como debían ser los de su época, muy habilidoso con sus manos para curar a los enfermos. Entre sus discípulos más destacados se encontraba Esculapio, quien lo superó en el arte de curar. Luego le siguió un descendiente directo, por vía sanguínea, Hipócrates, fundador de la Medicina Clínica. Las manos y su aplicación terapéutica sobre el cuerpo, fueron de vital importancia en los comienzos, donde surgió la base de tantas medicinas, como la Tibetana.
Estos conocimientos llegan al Tibet donde los mismos se ordenan y regulan con más coherencia y sistematización a través de monies (médicos ) tibetanos que consideraban al acto médico como un ejercicio que involucra también el área psíquica y espiritual. En definitiva , toda acción terapéutica era un acto sagrado como también lo consideraba Hipócrates en el juramento Hipocraticum.
Entre los mayores exponentes en el Tibet nos encontramos con un monje médico llamado Yhom Thamm Mnegonpó. Sus discípulos lo consideraban santo. Luego de perfeccionarse en el Tibet, estos conocimientos pasaron a Nepal , donde otro médico llamado Danasla desarrolló y esclareció nuevos conceptos y métodos terapéuticos que, con el correr del tiempo, quedaron en poder de los que ejercen la medicina tibetana no tradicional.
Esta medicina que no se enseña en facultades , ni en universidades y fue transmitida hasta nuestros días por vía oral, a través del discipulado y la elección particular del maestro que posee. Estos maestros eran muy buscados desde la antigüedad por reyes y emperadores como médicos particulares sabios.
Hasta la fecha son pocos en Latinoamérica y en el mundo, los que realizan esta praxis vertebral . Aunque poco a poco están surgiendo escuelas para difundir en forma prudente y científica estos secretos milenarios.
Salteando unos cuantos años, para no prolongar demasiado esta historia, encontramos en el siglo XVI al Dr. Ambrosio Pare, renovador de la cirugía europea, mostrándose partidario del enderezamiento de la columna. Cabe también nombrar, al Dr. Palmer, oriundo de Port Perry, en Ontario, Canadá, quien al corregir una mala posición de la cuarta vértebra dorsal, del portero de su edificio, lo curó de una sordera acaecida 17 días antes, a causa de un pequeño accidente. Palmer solía decir que corregir una vértebra es un arte, no una ciencia y que la columna no es sólo el eje del cuerpo, sino que con sus nexos es un elemento fundamental en el sostenimiento de la salud.

PATOLOGÍAS QUE SE ORIGINAN EN LA COLUMNA VERTEBRAL

PLEXO CERVICAL: Neuralgia del trigemino, Disfonía, Arritmias Cerebrales, Insomnio, Parálisis Facial (no central) Otalgias, Ronquidos, Visión Borrosa, Falta de Anosmia, Mareos, Vértigos, Otitis, Acúfenos, Zumbidos, Náuseas, Hipoacusias, Hombros dolorosos congelados, Bursitis, Tendinitis, Polineuritis, Epicondilitis - Codo de Tensita, Tunel Carpiano-Parestesias, Parestesias-Parálisis Braquial, Edemas-Dedo resorte-Dupuytren.

PLEXO DORSAL: Nódulos Benignos de mama, palpitaciones-Disnea-Opresión, angustia-Depresión, Taquicardia, Bradicardia-Hernia Hiatal, Asma, Herpes Zoster (culebrilla), Bronquitis-Píloro Estrecho.

PLEXO LUMBAR: Lumbalgias, Ciáticas, Cruralgias, Constipación, Diarrea, Amenorrea, Metrorragias, Impotencia, Frigudez, Hernias Discales, Prostatitis, Hemorroiditis, Gonalgias, Pubialgias, Esguinces, Esterilidad.

PLEXO SACRO: Cistitis, Enfermedades Circulatorias, Genuvaro, Espolón Calcáneo, Talalgias.



FUNDAMENTO FISIOPATOLÓGICO DE LA TERAPÉUTICA TIBETANA

Tanto Quirón como YhomThanm Mnegon Po y Danasla sostenían que la mayoría de las enfermedades eran producidas por alteraciones en lo que ellos denominaban El Gran Vaso Gobernador, es decir , la médula espinal. Enseñaban que las enfermedades tenían origen medular reflejo , sedante o excitante, y así las denominaban de acuerdo con la anatomía clínica de la época.
Según Quirón, el cuerpo humano está impregnado por dos energías diferentes. Una, a la que conocemos como energía eléctrica. Otra , la energía vital, que responde al mecanismo reflejo y, al mismo tiempo, actúa directamente sobre él. Con este conocimiento, comprendemos mejor el fundamento reflejo de las enfermedades y la razón por la que el influjo vital puede alterarse hasta el punto de enfermar un órgano.
Para Quirón, el mecanismo reflejo, vital-médula-órgano, al tener ciertas vías de comunicación afectadas, hace que los órganos o tejidos relacionados se enfermen. Y esos órganos o tejidos dan señales de que están enfernos, esto se manifiesta en la piel como eritemas, si la enfermedad es reciente , o como manchas, si es crónica. Es lo que ocurre en las cardiopatías, por ejemplo, cuando surge una señal en la piel, en la región cervicodorsal.
Por vía refleja, los órganos envían información sobre su estado de salud.
Para el médico es muy valioso comprender estos mensajes, pues le permite prevenir o evitar que se agrave una disfunción.
Las respuestas motoras involuntarias y automáticas a estímulos sensoriales ocurren por circuitos llamados arcos reflejos. Son responsable de muchas funciones importantes, entre las cuales se encuentran:
*Mantenimiento del equilibrio y de la postura erecta.
*Defensa contra agresiones, como, por ejemplo, la contracción refleja de la pupila para proteger a la retina de una fuente de luz muy intensa, o la flexión inmediata de un miembro al entrar en contacto con un estímulo doloroso.
*Muchas acciones de rutina son parcialmente involuntarias y parcialmente reflejas. En la intimidad de la vida orgánica, el mantenimiento de la homeostasis se basa en respuestas reflejas casi continuas a las condiciones dinámicas del entorno, y escapan al control consciente.


EL LENGUAJE DE LA ESPALDA

Muchos médicos, científicos y antropólogos han investigado en la materia, pero a través de largas lecturas me pareció simple, sencillo y coherente, transcribir una parte del tema desarrollado por el Dr. Fiz Fernández, médico antropólogo, destacado investigador de la columna vertebral y sus derivaciones, en su libro: "La columna vertebral en la génesis de las enfermedades crónicas''.
"No cabe duda de que la espalda habla un lenguaje que hay que saber interpretar. La persona de luto, aparece encorvada, el cobarde, el hipócrita y el adulador, tienen la espalda arqueada, en tanto que el hombre altivo y franco se nos muestra erguido.
El autor distribuye los dolores de espalda en tres secciones que corresponde a otras tantas partes referentes a la columna vertebral: La región de la nuca, la región del tórax y la región lumbar.
El individuo testarudo, terco, obstinado y tenaz, tiene la nuca tensa. Si la obstinación pasa a ser la actividad predominante, exigiendo un esfuerzo supletorio de forma constante, se originará un síndrome cervical, que resiste la más de las veces a todos nuestros esfuerzos terapéuticos.
La región torácica guarda relación con la depresión y la ansiedad. Su cronicidad se manifestara en discopatías y escopondilopatías incluso anquilosantes.
Con frecuencia una lumbalgia denota una discordancia psíquica. Estos pacientes son incapaces de sobrellevar o tolerar con paciencia, la menor irritación exógena o endógena. Los dolores por cansancio situados en la región lumbar, puede denotar una opresión psíquica. Los enfermos, sobre todo las mujeres, han abandonado toda resistencia, dejándose aplastar por el peso de la vida diaria, que ya no son capaces de soportar. No pocas veces semejantes dolores han de ser comprendidos como una protesta social o una defensa contra las exigencias de la fimeneidad. En el hombre, en ocasiones no pasa de constituir una demostración inconsciente de su desfallecimiento ante la vida, bien sea laboral, bien en lo referente a la virilidad.


ALGUNOS CASOS Y TESTIMONIOS


Primer testimonio: Mónica Gómez. Ama de casa. Casada. 3 hijos 43 años
Domiciliada en San Justo, Buenos Aires . Argentina
Diagnóstico: Hernia de Disco
Terapia: Aplicamos manipulaciones manuales suaves en la cintura.
Septiembre 2000

Desde el año 1990 sufro de dolor en la columna. Fui de médico en médico. En el año 1993 estuve 6 días en cama sin moverme, parali1zada, tomando calmantes, inyecciones de vitaminas B6, B12. Así fueron muchos años y siempre con medicamentos.
Los médicos me decían que era hernia de disco, otro médico, el nervio ciático, en el hospital de mi barrio que era la espina bífida y que no tenía cura. Así me pasé años.
En los últimos meses me quejaba mucho del dolor cuando arreglaba las plantas; o cuando me agachaba era siempre un quejido.
Una noche, mirando televisión vi al Lic. Rubén Pistacchia hablando de sus tratamientos de columna, a través de la medicina tibetana.
Al otro día llamé al consultorio para pedir turno. La primera consulta la tuve el 02 de junio del 2000 Cuando llegué a casa me di cuenta de que el dolor había disminuido. Después de la tercera consulta el alivio fue mayor, y sin tomar ninguna clase de calmantes.


Segundo testimonio : Teresa María Abram 53 años Casada una hija, un nieto
Matias
Domiciliada en Buenos Aires, Argentina.
Diagnóstico: Compresiones discales en toda la columna
Terapia: Medicina tibetana: descompresión manual

Tengo 53 años, hace 33 años que soy diabética juvenil insulino dependiente. Me manejé desde los 21 años hasta los 47 con una sola dosis de insulina al día.
A los 47 años comencé con muchas subas de azúcar y me indicaron aplicarme otra dosis de insulina a la noche, sea una por la mañana antes del desayuno y otra antes de cenar, algo que anímicamente me hizo muy mal. Estuve casi dos años con ese tratamiento, pero los resultados de las glucemias no mejoraban. Entonces el medico me indicó una tercera dosis de insulina, cosa que ya no acepté y por indicación de él me hizo consultar con su profesor en el hospital de clínicas, el Dr. Máximo Ruiz, y él no compartió la idea de una tercera inyección y me dijo que continuaríamos con dos dosis, tratamientos de comidas con una nutricionista de su equipo y caminatas diarias ó 3 ó 4 veces a la semana y así fui mejorando bastante los niveles de azúcar, que según él eran aceptables.
Yo sufro de artritis desde los 20 años en ese entonces en forma muy leve. (Comencé con inflamación y dolor en la articulación del dedo pulgar después de haberme torcido, luego con el tiempo me fue afectando otros dedos, la muñeca, empecé con mareos. Por ejemplo, cuando me sentaba a la mesa a cenar, dolores en las vértebras y en los análisis salió osteoporosis. Me indicaban antinflamatorios que me caían mal al estómago. También tuve sesiones de kinesiología, pero me hacían bien sólo momentáneamente.
Luego comencé con hinchazón en la rodilla izquierda y tenia líquido sinovial, hasta que el Dr. Avanzi me operó hace un año y en la biopsia salió que tenía artrosis reumatoidea cosa que en ningún análisis de sangre salió nunca.
La operación salió muy bien, hice recuperación, pero mi estado físico no mejoraba, me sentía siempre agotada. Al medio día me tenía que acostar y a las 12 ó 20 hs empezaba a sentir escalofríos y tenía que estar en la cama porque era el único lugar donde me sentía mejor. En realidad así no podía vivir. Me recetaron un complejo vitamínico durante un mes, pero casi no tuve mejoría. Me dijeron que viera al que dicen que es uno de los mejores reumatólogos y me dijo que tenía que hacer un tratamiento largo con metrotexate 2,5 mg y plaquenial comprimidos . Son drogas que me podían afectar la vista y el hígado. Había que hacer un control cada dos meses y si afectaban a algunos de estos dos órganos había que suspender el tratamiento.
Decidí no hacerlo y fue cuando fui al consultorio del Lic. Rubén Pistacchia, muy mal psíquica y físicamente. Me atendió y al otro día al levantarme, parecía que no era yo. Casi no sentía dolor en mis manos, siendo que últimamente me costaba mucho, hasta abrir las canillas de la ducha y tomar el jabón para ducharme.
Me acuerdo que fue un 23 de diciembre y él me dijo que iba a pasar una linda Navidad y así fue, gracias a Dios.
Hace hoy 9 meses que estoy en tratamiento sin medicación, yendo una vez cada 30 días ( me refiero al uso de antinflamatorios, cuando digo que estoy sin medicación) y mi vida cambió.
Casi no tengo mareos y los escalofríos que tenía al llegar la nochecita no los sentí nunca más, los dolores en el pecho también casi no los tengo y mis manos mejoraron mucho. Mis rodillas las flexiono sin dolor.
Después de aplicarme dos dosis diarias de insulina durante 7 años, hace unos meses me aplico una sola, salvo algún día que a la noche me sube un poco el azúcar y ahí sí me aplico otra ( pero en los 7 días de la semana pueden ser 1 ó 2 como máximo) o sea que creo que mi vida tuvo un cambio para bien en muchos aspectos, después de haber acudido a ese consultorio.
Teresa


Tercer testimonio: Diagnóstico: Parálisis braquial obstétrica
Terapia: praxis manual tibetana.
Neuquen, Argentina, 9 de Junio de 2000

Francisco Bacca. Llegó al consultorio con una parálisis de todo el brazo derecho. Tuvo una lesión en el cuello por una maniobra difícil provocada durante el parto. Le hicieron rehabilitación sin resultados. Un neurólogo le dijo a su padre: "confórmese si su hijo alguna vez pueda llevar la mano a su bolsillo, ya que su nervio esta cortado''.
Luego de su primera sesión pudo levantar su brazo por encima de su cabeza. En 12 sesiones su recuperación fue total.

BIBLIOGRAFÍA

LIBRO: "DESCUBRA EL PODER DE SU COLUMNA"
RUBÉN ALBERTO PISTACCHIA.
EDITORIAL: HOMINI.