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ARTE Y PSICOLOGÍA, DESDE LA GESTALT HACIA NUEVOS PUNTOS DE ENCUENTRO

Lic. Luis Formaiano
Psicólogo Clínico de U.B.A.
Artista Plástico
(Matrícula 14151 - UBA)
formaiano@aol.com


Siempre se ha sostenido que el arte, en sus diversas manifestaciones, produce en quien toma parte activa en su ejecución, efectos catárticos, sanadores.
Nos podemos remontar a las primeras décadas del siglo XIX en las que representar papeles teatrales era recomendado porque le permitía a los enfermos mentales salir del estado de apatía producido por su enfermedad.
Charcot, eminente neurólogo y psiquiatra tenía un interés personal en el arte y consecuentemente, en las producciones artísticas de los que padecían enfermedades mentales.
Hans Prinzhorn, médico e historiador de arte, hacia 1920 recopiló cinco mil trabajos creados por 450 pacientes de institutos psiquiátricos, consistentes en dibujos, acuarelas y escritos. Su interés estaba en el origen del impulso artístico o lo que el denominaba "el sentido esquizofrénico de la existencia", tal como aparecía en el arte expresionista contemporáneo .
También se pueden citar los estudios realizados por Ernst Kris sobre la obra escultórica del artista del siglo XVIII Franz Messerschmidt, quien padecía una psicosis.
Pero es Freud quien se aboca al minucioso análisis de determinadas obras literarias o plásticas como un intento de abordar las motivaciones inconscientes de su autor. Freud se interesaba, fundamentalmente, por el contenido de la obra. Pero, como el mismo lo confesó en su estudio sobre Leonardo Da Vinci "la esencia de la operación artística resulta inasequible mediante el Psicoanálisis."
Aún así, arribó a estimulantes conclusiones, especialmente en su obra "El creador literario y el fantaseo", donde explicita la relación que existe entre el juego de los niños y las fantasías de los adultos, siendo éstas una continuación del jugar infantil.
A esto puede agregarse que ambos, tanto el juego como la fantasía, son componentes indispensables en toda creación.
De una u otra manera, se puede ver como la psicología abordó el arte desde un interés por lo psicopatológico. La ciencia médica de mediados del siglo XIX y principios del XX, centró su atención casi exclusivamente en el análisis del arte de los insanos.
Los pintores surrealistas, con su automatismo e imaginería onírica producen un nuevo giro en la relación inconciente y producción artística.
Gran parte de la problemática y de la relación arte-psicología ha sido abordada, en las últimas décadas, por un campo teórico, práctico e investigativo como el del Arte Terapia, disciplina relativamente nueva pero cuyo propósito es ofrecer una mirada, de alcances más amplios, sobre aquello que había sido motivo de interés de tantos pensadores. Respecto a la idea del arte como catártico, el arte terapia entiende que la expresión es ciertamente liberadora de tensiones pero es la creación la que realmente tiene efectos transformadores, ya que inscribe esa expresión en un proceso en el que esa forma creada evolucionará produciendo efectos.
Muchas preguntas se han reformulado, otras persisten pero todas apuntan a cuestiones básicas tales como:
¿Cómo puede lograr un sujeto objetivar en una producción artística aquello que posee como representación interna?
¿Cuál es el origen del impulso creador?
¿Puede un sujeto, a través de su producción artística, lograr el autoconocimiento?
¿Cómo puede un terapeuta descifrar los elementos subjetivos en juego en una obra?
¿Qué sucede cuando se pasa de un registro simbólico de imágenes al de la palabra?

Desarrollo:
Hoy quiero compartir con ustedes cómo, algunos de los interrogantes anteriormente planteados, comenzaron a responderse desde mi propia experiencia: el descubrimiento de mi propio impulso creador a partir de mi ingreso, de forma totalmente inesperada, en el campo de la plástica.
Hace apenas seis años, y a partir de una situación de crisis, ingresé a un taller de pintura. Mi maestro, Oscar Mara, me inició en una técnica basada en los principios de la Psicología de la Gestalt. Como psicólogo, encontré esa conjunción de psicología con arte fascinante, y por consiguiente me apropié de dicha técnica, a la que muní de una fundamentación teórica y a la que no solo utilizo en mi propio proceso creativo sino que además la imparto en talleres de pintura y autoconocimiento.
La palabra Gestalt, cuyo significado es configuración o forma, alude al movimiento psicológico que surgió en Alemania en las primeras décadas del siglo XX. Sus fundadores se dedicaron a investigar fenómenos perceptivos y de aprendizaje. Podemos decir que las ideas de la Gestalt eran diametralmente opuestas a las ideas, por entonces vigentes, de la teoría asociacionista.
La Gestalt favorecia un enfoque antiatomista en tanto rechazaba el supuesto de que el conocimiento era una suma de partes preexistentes y era también estructuralista, ya que concebía la estructura como unidad mínima de análisis.
Como consecuencia, la teoría de la Gestalt pone el acento en la comprensión antes que en la acumulación de conocimientos o lo que es definido como pensamiento productivo en contraposición al pensamiento reproductivo.
Max Wertheimer, uno de sus más eminentes teóricos, sostenía que "lo fundamental para obtener una solución productiva a un problema y comprenderlo realmente era captar los rasgos estructurales de la situación mas allá de los elementos que la componían." Este hecho fue definido como INSIGHT o comprensión súbita.
Los psicólogos gestálticos determinaron una serie de leyes perceptivas tales como la ley de similitud, proximidad, cierre, pregnancia y la que llegó a ser la más conocida y que luego fuera retomada por la terapia Gestáltica, la ley de figura-fondo.
Es precisamente esta ley la que define uno de las articulaciones fundamentales de esta técnica: a partir de un caos de formas informes, se organiza un universo -significativo para quien lo compone- en el que determinadas imágenes, que juegan como figuras, se destacan de un fondo.
Es aquí necesario definir qué es figura y qué es fondo: la figura es una forma, caracterizada por un contorno o borde visual cerrado dentro del que se encuentra, por lo tanto posee una organización, es un modelo con cierta articulación, diferenciado. En resumen, tiene un carácter objetal, aunque no hablamos aquí de un objeto necesariamente reconocible.
El fondo, por el contrario, se define por su continuidad, por ser amorfo, indefinido, un modelo menos articulado y más uniforme y da la sensación de encontrarse por detrás de la figura.
Precisamente, el juego figura-fondo nos ayuda a establecer una jerarquía en nuestro campo perceptivo entre los objetos y un medio neutro.
La segunda articulación que tiene esta técnica viene de la terapia Gestaltica.
Retomando el hilo histórico, con el ascenso del Nazismo, los psicólogos de la Gestalt emigraron a Estados Unidos, donde, años más tarde, surgió la Terapia Gestaltica.
El principio fundamental de esta terapia es el HOLISMO, esto es, dicho en otros términos, que somos uno con el universo. El hombre es un todo y es a la vez, parte, de otro todo más amplio que es el universo. El hombre no sólo está inserto en el universo, tambien ES ese universo. Es uno con la naturaleza ya que los elementos que componen su cuerpo son los mismos elementos que forman la esencia de todo lo que existe en la naturaleza.
La persona, el grupo o una organización son organismos dinámicamente integrados. Cada ser humano es un ente complejo que está continuamente buscando reestablecer el equilibrio perdido, equilibrio que se pierde cada vez que surge una necesidad que el organismo debe atender y satisfacer. Esto es definido como el principio de autorregulación.
Otro principio de la terapia Gestalt es que está centrada en el presente, en el aquí y ahora; por eso apunta al cómo en vez de al porqué, por eso atiende a los procesos antes que a los resultados El pasado es importante en la medida que ayude a develar lo que actúa como bloqueo a todo proceso de crecimiento. Y a este respecto toma en cuenta la creatividad de la que cada persona hace uso a la hora de resolver sus problemas.
Al presente accedemos a través de relacionarnos empáticamente con nuestro ambiente, pero tambien lo hacemos a través de observarlo y experimentarlo.
Es importante, por lo tanto, que el organismo tenga plena conciencia de sí, no sólo para reconocer su propio equilibrio sino también para buscar y obtener aquello que necesita cuando ese equilibrio se altera.
De esto se concluye qué el ambiente juega un rol de suma importancia para el organismo, porque en ese ambiente se encuentra lo que el organismo necesita para reestablecer el equilibrio perdido. En última instancia se puede decir que organismo-ambiente se encuentran en una relación de interdependencia mutua.
Reaparece aquí el concepto de figura-fondo: el ambiente indiferenciado o unidad de organismo y medio se llama fondo, el foco de atención que se forma al aparecer aquello que altera el equilibrio es conocido como figura. La figura es creada por la necesidad.
Vivir es formar figuras de contínuo y destruirlas al satisfacer la necesidad que les dio origen. Pero esa destrucción debe ser entendida como transformación, los elementos que la formaban vuelven a formar parte de ese todo indiferenciado del que surgió.
Otra de las características del funcionamiento del yo para la terapia Gestalt es el CONTACTO, alude a las particularidades de la forma en que nos relacionamos con nosotros mismos y con el ambiente. Un buen contacto es mirar la realidad interna y externa sin filtros, un mal contacto es hacerlo desinteresadamente o con temor. De esto se concluye que una figura o gestalt será tanto más buena y adecuada a nuestras necesidades en la medida que haya habido un buen contacto de por medio. Lo más relevante de este concepto es su movilidad - el no arraigarse a esa figura que será destruida cuando la necesidad cese, debemos estar preparados para soportar la separación. Esta idea está en la base de la vida, apunta a los ciclos naturales donde todo nace y muere, desde una estrella hasta una flor.
En la producción artística, esa separación no solo se refiere a la figura sino también al producto final ya que eso creado cobra independencia y debe poder sostenerse por sí mismo.
La articulación de este conglomerado de formas en la tela, es la que define esta aventura plástica. Internarse en esta búsqueda requiere constancia, poder tolerar la frustración, ser flexible y, fundamentalmente, poseer la capacidad de jugar y fantasear.
Winnicott expresaba que "en el juego el niño o el adulto están en libertad de ser creadores." Y el puente entre el jugar y el fantasear fue explicitado por Freud, para quien la fantasía del adulto era una continuación del juego del niño.
El primer paso de esta técnica, entonces, pasa por distribuir una serie de puntos en la superficie del soporte, que luego serán unidos arbitrariamente por una línea modulada en consonancia con la tonicidad del sujeto. Las formas que así aparecen, y que luego serán coloreadas, son un primer fondo.

A partir de la aplicación de sucesivas capas de pintura, juego entonces, a construir un mundo, a armar una historia, a plasmar un deseo. Nunca se de antemano con qué me voy a encontrar y me asombro cuando veo que algo empieza a articularse.
Por lo general, las primeras imágenes que aparecen son hijas de la ansiedad, buscan aplacar la angustia de ese caos informe, buscan anclar un sentido allí donde el sentido está oculto en una maraña de colores.
Por eso es necesario desarticular esas primeras imágenes, atreverse a ir más allá de ellas, desarmar aquello que se armó con un sentido de urgencia, porque ese ir más allá es, en realidad, un ir más adentro. Porque la memoria nos va a tirar el salvavidas de lo reconocible, pero no nos podemos quedar con lo que conocemos, ni en la tela ni en la vida. Porque sin atreverse no se crece.
Citando al Dr Héctor Fiorini en su obra "El Psiquismo Creador", atreverse significa adentrarse en el terreno de lo posible, espacio al que tiende el impulso creador, zona donde aquello que está en potencia tiene la posibilidad de realizarse.
Del primer momento de automatismo se pasa a la experimentación y búsqueda, todavía no demasiado conciente para luego centrar la atención en todas aquellas formas que puedan parecernos significativas, esto es, creadas por una necesidad interior.
Es así como articulando y desarticulando configuraciones logro componer una escena con una o más figuras que se destacan de un fondo heterogéneo que les dio origen y al que con un par de pinceladas pueden volver para renacer, tal vez, en otro cuadro.
Por lo general, esta búsqueda provoca ansiedad, por momentos los colores y las formas rehúsan el nacimiento de la figura. La frustración puede provocar una inhibición y el consiguiente abandono del trabajo. Citando nuevamente al Dr Héctor Fiorini, "se ha caído en el terreno de lo imposible."
Pero si se logra continuar, si se logra dominar esa ansiedad y uno fluye, entonces probablemente no pase mucho tiempo antes de que se produzca el encuentro con la imagen.
El proceso temporal de elaboración de la obra, está marcado por su autor, podría ser indefinido, porque el fondo nunca se agota y de él pueden seguir naciendo imágenes tras imágenes. Pero debe ser acotado porque el acto creativo, como ejemplo del ciclo de la vida, ha de tener un comienzo y un final. Es esperable poder llegar un punto en el que el autor se sienta satisfecho con el producto final, que aún así, siempre estará abierto.
Las diversas capas de transparencias provocarán, en la contemplación de la obra, que cada persona proyecte en ella sus propios contenidos. Tal vez encuentre imágenes, que por su ambigüedad, le hablen a él y solo a él, imágenes que el propio creador de la obra jamás aprehendió pero que el otro identifica porque no solo utiliza su percepción sino también su cognición y puede referir esas imágenes a su propia historia.
Finalmente, se trata de poner en palabras aquello que está expresado en imagenes. Ciertamente, esto también pone a prueba al sujeto, que debe pasar de un registro visual a uno lingüístico, pero también de un cierto modo de funcionamiento primario a otro secundario.

Conclusión:
Es importante recalcar que esta técnica no es una técnica de arte terapia, pues no posee las características de encuadre que exige el arte terapia. Es, sin embargo, una herramienta que fomenta el autoconocimiento, que le permite a un terapeuta observar un proceso, atender, por ejemplo, a las estrategias con las que una persona resuelve problemas, a la flexibilidad con la que se maneja, a la capacidad tiene de hacer una buena separación, en suma, los pasos que da y cómo los da para construir y entrar en relación con ese mundo que ha creado. La actividad creadora en sí es entendida, por la terapia Gestalt, como un modo de funcionamiento sano.
Por esa razón, en última instancia, esta técnica apunta al hecho de que TODOS somos capaces de crear, de que el arte tiene un efecto normalizador, de que pertenece a la salud, de que nos permite conocernos, crecer y transformarnos.

Bibliografía:

Aumont, Jacques: La Imagen (Piados Comunicación)
Fiorini, Héctor: El Psiquismo Creador (Ed piados)
Freud, Sigmund: Un recuerdo infantil de Leonardo Da Vinci (Amorrortu Ed, Vol XI)
Freud, Sigmund: El creador literario y el fantaseo (Amorrortu Ed, Vol IX)
Gardner, Howard: Educación Artística y Desarrollo Humano (Piados Educador)
Klein, Jean Pierre: Que sais-je l´art-thérapie?
Latner, Joel: Fundamentos de la Gestalt (Ed Cuatro Vientos)
Winnicott, Donald: Realidad y Juego (Ed Gedisa)